
INTELIGENCIAS MÚLTIPLES
FUNDAMENTOS
Una inteligencia, para Howard Gardner (1995),
«implica la habilidad necesaria para resolver un problema o para elaborar productos que son importantes en un contexto cultural».
Las concepciones anteriores acerca de la cognición humana.
La concepción sobre la cognición humana que subyace al CI, a la teoría piagetiana y a la del procesamiento de la información, se han centrado en habilidades lógicas o lingüísticas y han ignorado la biología, el problema de la creatividad y la diversidad cultural.
FUNDAMENTOS DE LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES
Gardner se inscribe a sí mismo dentro del enfoque de «Sistemas Simbólicos»
El enfoque de «Sistemas Simbólicos», sostiene que la capacidad comunicativa del hombre da lugar al desarrollo de su capacidad para la creación de símbolos.
Hay muchos sistemas simbólicos posibles, y de esta diversidad no informan las teorías anteriores sobre la inteligencia.
Se puede señalar, además, que estas teorías han dejado de lado la relación del intelecto con la cultura y con el sistema nervioso en cuanto a su organización, su desarrollo y sus fallas o dificultades.
Por lo tanto se impone la tarea de establecer la existencia de cada inteligencia sustentando su importancia para el ser humano desde la dimensión biológica, psicológica y cultural. Dimensiones éstas que se expresan en los ocho criterios que Gardner examina antes de confirmar cada inteligencia.
Con ellos el autor:
- 1- muestra la presencia y evolución de las inteligencias a lo largo del desarrollo de la especie.
- 2-señala su organización desde la estructura del cerebro e indica en él un centro regulador para las diferentes inteligencias.
- 3-nos ilustra sobre el sello determinante de la cultura en la definición de la expresión de la cognición humana (Gardner, 2000).
Criterios para ser “Inteligencia”:
Para fundamentar su teoría el autor plantea que para que una inteligencia pueda ser considerada como tal, debe cumplir los siguientes criterios:
El primer signo o criterio que Gardner (1993) usó fue un estudio de las regiones cerebrales dañadas.
El segundo signo fue la existencia de sabios, niños prodigios, y otras personas excepcionales.
El tercero, la existencia de una o más regiones cerebrales que desempeñan una función esencial.
El cuarto, un grupo definible de acciones que indican el dominio de las habilidades.
El quinto, la verosimilitud a través de la evolución (del individuo y de la especie)
El sexto, una susceptibilidad a la codificación en un sistema de símbolos.
El séptimo, el apoyo de las tareas psicológicas que revelan que unas habilidades son (o no son) manifestaciones de las mismas inteligencias.
Octavo, el apoyo de los datos psicométricos.
¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA?
Estamos acostumbrados a pensar en la inteligencia como una capacidad unitaria o que abarca varias habilidades. Sin embargo, en oposición a esos enfoques de perfil más bien reduccionista, Gardner propone un enfoque de “inteligencias múltiples”. Se trata de un planteamiento sugerente, y acaso también provocativo, que permite problematizar sobre el fenómeno de la inteligencia más allá del universo de lo cognitivo.
Una inteligencia, para Howard Gardner (1995), «implica la habilidad necesaria para resolver un problema o para elaborar productos que son importantes en un contexto cultural».
Si nos detenemos a observar las funciones que involucra esta concepción de inteligencia para el intelecto humano, podemos observar:
I- La resolución de problemas: Frente a este aspecto se puede decir que el tener un problema para resolver significa que la actividad mental siempre tiene una meta: «resolver dicho problema», y persiguiendo este propósito establece unas estrategias o mecanismos para alcanzarlos.
II- La creación de un producto cultural: Creaciones cuya importancia están demarcadas por las culturas.
Se puede decir que van desde productos rudimentarios pero útiles, pasando por tecnologías sociales, hasta el desarrollo de la llamada tecnología dura, todas ellas en función del mejoramiento de la calidad de vida de las sociedades humanas.
Gardner propone construir un sistema educativo que eduque para la comprensión, lo que se ve cuando la persona posee cierta cantidad de modalidades para representar un concepto o habilidad, y se puede mover con facilidad de una a otra de estas ocho formas de conocimiento.
Los puntos clave en la Teoría de las Inteligencias Múltiples según Armstrong (1995) son los siguientes:
Los puntos clave en la Teoría de las Inteligencias:
I Cada persona posee las siete inteligencias.
Cada persona tiene capacidades en las siete (ocho) inteligencias y al mismo tiempo éstas funcionan en conjunto y en formas únicas en cada persona.
II La mayoría de la gente puede desarrollar cada inteligencia hacia un nivel adecuado de competencia.
Virtualmente cada persona puede desarrollar las inteligencias hasta llegar a un nivel razonablemente alto de desempeño, si se le da el adecuado empuje, enriquecimiento del ambiente e instrucción.
III Las inteligencias usualmente trabajan juntas de manera compleja.
Ninguna inteligencia existe por sí sola; interactúan una con la otra.
IV Hay muchas formas de ser inteligente dentro de cada categoría.
La Teoría de las Inteligencias Múltiples enfatiza en la rica diversidad de formas en las cuales la gente muestra sus talentos dentro de cada inteligencia así como entre inteligencias.
Para Armstrong (1995), el desarrollo o limitación de desarrollo de una inteligencia depende de tres factores:
- Patrimonio biológico, que incluye factores hereditarios.
- Antecedentes de la vida personal, que abarca experiencias activadoras o desactivadoras.
- Antecedentes culturales e históricos, que incluyen aspectos tales como tiempo, lugar de nacimiento, crianza y estado de los desarrollos culturales o históricos en diferentes dominios.
La Teoría de las Inteligencias Múltiples es un modelo personal que puede ayudar a educadores a comprender la manera en que su propio estilo de aprendizaje (perfil de inteligencia) afecta su estilo didáctico en el salón de clase.
Además, abre la puerta a una variedad de actividades que pueden ayudar a desarrollar las inteligencias relegadas, a activar las inteligencias subdesarrolladas o paralizadas y a lograr un nivel de aptitud aún superior en las inteligencias bien desarrolladas.( Marcela Sanabria Hernández 2013)
El docente es el encargado de trabajar en sus clases brindando la oportunidad a todos sus alumnos de aprender, aprender a su ritmo y con sus propias capacidades, sin olvidar diseñar situaciones de aprendizaje que favorezcan el desarrollo de aquellas inteligencias que no están presentes.
Mercer, citado por Sarah Shneider (2003), propone guiar el conocimiento de nuestros alumnos, es decir, ayudarlos con estrategias de enseñanza que les permitan habilitar estrategias propias para transitar de manera efectiva su proceso de aprendizaje.
Tenemos que brindar a nuestras estudiantes las experiencias enriquecidas que avivan el entusiasmo de aprender y la confianza de resolver problemas cotidianos con los nuevos conocimientos (Argüello Botero & Collazos Muñoz, 2008:56).
CONCLUSIONES:
Al definir la inteligencia como la capacidad para:
- Resolver problemas cotidianos, para generar problemas nuevos y para crear productos o para ofrecer servicios dentro del propio ámbito cultural, Gardner la presenta como una destreza que se puede desarrollar, si bien no niega el componente genético.
De acuerdo con la teoría de Howard Gardner, los seres humanos somos capaces de conocer el mundo de ocho modos diferentes.
La diferencia radica en la manera en que se recurre a ellos y se les combina para llevar a cabo diferentes labores, para solucionar problemas y progresar en distintos ámbitos.
“Experiencias Enriquecidas
de Aprendizaje…”
Para avivar el entusiasmo de aprender
De acuerdo con la teoría de Howard Gardner
“Los seres humanos somos capaces de conocer el mundo de ocho modos diferentes”

El Juego es una herramienta fundamental para estimular las múltiples inteligencias ya que permite trabajar las diferentes aptitudes y ejercitar las que están más débiles y dormidas.


